¿Qué recordará realmente un niño de su paso por el fútbol base? Al final del camino, no será el número que decía un marcador un sábado por la mañana. El fútbol formativo es un «maratón, no un sprint», y las huellas más profundas no las dejan los goles, sino las sensaciones.
Recordará si se sintió seguro para intentar un regate creativo , si su entrenador —ese guía y modelo a seguir— confió en él tras un error , y si el campo de Los Arcos era un lugar de presión o un espacio de libertad y felicidad.
En el C.D. Los Arcos de Sonseca, entendemos que el marcador es solo un detalle. El verdadero éxito es un niño o niña que ama el juego, que desarrolla su autoestima y que crece con la confianza de saber que el error es simplemente una oportunidad para aprender.
Nuestra misión es devolver el protagonismo a quienes realmente importan: los jugadores. Porque si el fútbol no sirve para ser feliz y educar, no cumple su propósito.



