Hay momentos en los que el fútbol se eleva para convertirse en una lección de vida magistral. El pasado viernes en Villafranca, nuestro equipo Alevín, guiado por Ossama Boulakchour y Javier Puebla, no solo jugó un partido de fútbol; defendió la esencia misma del C.D. Los Arcos de Sonseca. El hito pedagógico más emocionante de la jornada no ocurrió durante los minutos de juego, sino al sonar el silbato final: los padres y el entrenador del equipo rival se acercaron para darnos la enhorabuena. Ese «gestazo» de reconocimiento hacia el comportamiento y el juego de nuestros chicos es el verdadero indicador de que nuestra misión de «Educación y valores a través del deporte» es un éxito rotundo.
Desde que se puso en marcha este nuevo aprendizaje compartido, el equipo mostró una actitud de hierro. Fue un encuentro de una intensidad vibrante, donde la co-laboración en la presión y el esfuerzo colectivo nos permitieron llegar al descanso con un empate que reflejaba la igualdad de fuerzas. En la segunda mitad, aunque la fortuna de cara al gol sonrió al rival y el marcador no reflejó nuestro inmenso esfuerzo siendo finalmente desfavorable, lo que quedó grabado en la retina de los asistentes fue la entrega incondicional de nuestros jugadores.
La solidez de este grupo, que hunde sus raíces en la tradición de «Los Arcos de Sonseca», se manifestó en la bota de Miguel y Hassan, quienes lograron plasmar nuestra calidad técnica con sendos goles. Pero, como bien sabemos, en este club el fútbol es solo el medio y la amistad es la verdadera razón.
Queremos destacar a tres baluartes de nuestros valores en esta jornada: Youssef, Hassan y Elías. Su participación fue un despliegue de generosidad; no dejaron de correr un solo segundo, dejando hasta el último aliento en el campo. Youssef personificó el esfuerzo incansable, Elías aportó destellos de una calidad deslumbrante y Hassan lideró con una actitud ejemplar.
Nos volvemos a casa con la cabeza muy alta. Hemos ganado en respeto, hemos ganado en valores y hemos demostrado que, en Los Arcos, jugar, aprender y disfrutar es el único camino hacia la verdadera victoria.



