Hoy, el Estadio Municipal Martín Juanes no solo fue un campo de fútbol, sino un escenario mágico donde se puso en marcha un nuevo aprendizaje compartido. Nuestros pequeños artistas de la categoría Benjamín, guiados por la sabiduría y el aliento de sus entrenadoras, María Sánchez Páramo y Raquel Núñez López del Campo, saltaron al verde con la ilusión de quien descubre un tesoro.
En el C.D. Los Arcos de Sonseca, nuestra brújula siempre marca hacia el lema «Jugar, Aprender, Disfrutar». Y así lo hicieron. Desde el inicio, los chicos tejieron una red de co-laboración asombrosa, cimentando su juego en una solidez que nos recuerda a la firmeza de nuestro monumento de «Los Arcos de Sonseca». Fue emocionante ver cómo el equipo se desplegaba con una colocación tan inteligente que el rival apenas encontraba espacios en ese laberinto de amistad y esfuerzo colectivo.
En la faceta creativa, el equipo buscó la portería contraria con una alegría contagiosa, logrando un golazo de la mano de Leo que celebró todo el grupo. A pesar de que, al final del camino, el marcador no reflejó nuestro esfuerzo siendo desfavorable el marcador numérico, sí que logramos plasmar nuestra superioridad formativa. La verdadera victoria fue verles intentar cada jugada con una sonrisa, sin miedo al error, entendiendo —como dice nuestro escudo— que estamos aquí para «Competir para formar».
Mención especial merece Erick, quien hoy se convirtió en un auténtico guardián de valores. Desde el centro de la defensa, interceptó balones con un «gestazo» de decisión y una inteligencia propia de alguien que entiende que ayudar al compañero es la misión principal. Su actuación fue un escudo pedagógico que protegió la ilusión del equipo en todo momento.
Nos vamos a casa con la mochila llena de lecciones. Como indica nuestra filosofía, el fútbol es solo el medio y la amistad es la verdadera razón. Hoy, en Sonseca, la formación ha ganado por goleada en el corazón de nuestras familias.



