Hay días en los que el fútbol nos enseña que los valores más importantes se aprenden desde muy pequeños. Este domingo, nuestros Prebenjamines, dirigidos por Fernando, recibieron en el Estadio Municipal Martín Juanes al C.D. Madridejos. Aunque el marcador final no fue favorable, lo que ocurrió sobre el césped fue una auténtica exhibición de lo que significa ser un equipo de verdad.
Desde el pitido inicial, los chicos saltaron al campo con ese entusiasmo y esas ganas que los caracterizan en cada jornada. Juegan con una alegría que contagia a la grada, demostrando que para ellos el fútbol es, ante todo, diversión y amistad. A pesar de los goles en contra, el equipo no perdió la sonrisa ni las ganas de seguir intentándolo, demostrando que la amistad es la verdadera razón por la que disfrutan de este deporte.
El «gestazo» de la jornada, y posiblemente de toda la temporada, lo protagonizaron los propios jugadores. Cada vez que recibían un gol, en lugar de lamentarse, los chavales corrían a animar a su portero. Fueron plenamente conscientes de que en los momentos difíciles es cuando más hay que apoyar al compañero. Ese acto de madurez y cariño espontáneo es el mejor gol que podrían marcar.
En esta ocasión, el reconocimiento es para todo el equipo. Se lo ganaron a pulso por sus ganas, su ilusión y esa capacidad de disfrutar del juego sin que les importe el ganar o el perder. En el C.D. Los Arcos de Sonseca, nos sentimos profundamente orgullosos de estos pequeños gigantes. Nos demuestran que, aunque el marcador diga una cosa, ellos ya han ganado lo más importante: el respeto y el cariño mutuo. ¡Seguid así, campeones!



