En el C.D. Los Arcos Educo, nuestro mayor éxito no se mide en trofeos, sino en las historias de crecimiento que escriben nuestros jugadores día a día. Hoy, nos llena de orgullo ver cómo uno de nuestros talentos, Miguel Palencia, se prepara para un nuevo reto: ha sido convocado por la Selección de Castilla-La Mancha para representar a nuestra comunidad en el Campeonato Nacional Alevín de Fútbol Playa.
Esta convocatoria es mucho más que una llamada deportiva; es el reflejo de una etapa formativa marcada por la creatividad, la inclusión y la diversión, pilares fundamentales de nuestro club. Miguel ha sabido transformar cada entrenamiento en una oportunidad para aprender, integrarse con sus compañeros y, sobre todo, disfrutar de la esencia del juego.
El fútbol como escuela de vida
Para Miguel, el salto a la arena supone enfrentarse a nuevas texturas, dinámicas diferentes y el desafío de competir en un escenario nacional. Sin embargo, su mayor aprendizaje —y el que nos hace sentir más orgullosos— es la capacidad de mantener los pies en la tierra, la humildad ante el trabajo constante y el apoyo incondicional de su «familia» en Los Arcos.
Como club, nuestro compromiso sigue intacto: el jugador es lo primero. Ver a Miguel vivir esta experiencia es un recordatorio de por qué hacemos lo que hacemos. No importa el resultado del torneo; lo verdaderamente valioso es la maleta llena de vivencias, amistades y nuevas habilidades que traerá de vuelta a Sonseca.
Un mensaje de toda la familia de Los Arcos
A Miguel queremos decirle: «Lleva contigo la ilusión que nos transmites cada semana. Juega con la libertad que te define, diviértete con tus nuevos compañeros y disfruta cada segundo de este campeonato. Aquí, en casa, estaremos celebrando cada paso que des».
Gracias a su familia, que ha sido el pilar fundamental para que Miguel pueda disfrutar de este sueño, y a todos los que forman parte del C.D. Los Arcos, porque cada convocatoria, cada avance y cada sonrisa de nuestros jugadores es un éxito de todo nuestro club.
¡Mucha suerte, Miguel! Estamos contigo.



