En el C.D. Los Arcos de Sonseca, cuando gritamos nuestro lema «¡Juega, Aprende y Disfruta!», lo hacemos con una convicción profunda: el verdadero protagonista es el niño, no el entrenador. Entendemos que nuestra misión no es llenar el campo de conos para repetir movimientos mecánicos hasta el cansancio. Nuestra misión es formar criterio.
Cualquiera puede enseñar a un niño a seguir una instrucción, pero un docente-entrenador de nuestro club trabaja para que el jugador entienda el «porqué» de cada pase y el «cuándo» de cada desmarque.
Si el niño solo repite lo que escucha desde la banda, se vuelve dependiente de nuestra voz. Pero cuando logramos que comprenda el juego, el niño empieza a tomar decisiones por sí mismo, incluso cuando nosotros callamos. Ahí es donde ocurre el verdadero aprendizaje. Estamos en la banda para ayudarles a leer el partido, a resolver problemas y a confiar en su propia visión.
Porque el día que ya no estemos a su lado en la banda, no quedará el eco de nuestros gritos; quedará el criterio y la confianza que les ayudamos a construir. Eso es lo que significa para nosotros formar de manera integral.



